sábado, 19 de octubre de 2013

Te acerco a mis labios besandote suavemente,
tu fragancia me nubla la mente,
con tacto delicado recorres mis sentidos,
entras en mi a pequeños suspiros,
me desnudas, te apoderas de mis pensamientos,
en cada embestida aún más te siento,
debo parar pero sigo, se acelera mi corazón sin sentido,
me presionas el pecho, me ahogas con un dolor placentero,
pensando en ti pasan las horas y el dia entero,
en dejarte pero no puedo, te odio pero te quiero
y otra vez llegan tus besos, eres la repugnancia del deseo,
eres la constancia permanente de tenerte 
todos los días y también al día siguiente,
con tigo me siento segura y dependiente
siempre te cedo mi mano cuango hay gente,
me acompañas cuando bebo y no debo 
y cuando me fatiga esa ráfaga de tos
a ratos te necesito porque sólo tú me calmas 
y me relajas si los nervios me incitan,
 me entretienes, incluso mejoras que me concentre,
estar con tigo es mi deleite, es trazar mi camino hacia la muete,
todo está en mi subconsciente, siempre te tengo en mente,
cuando te veo en otras bocas, las envidio,
siento pánico y me desbocas, admito no saber estar sin tenerte,
esto hace que te tenga siempre presente e inconscientemente
y repentinamente caigo en el sabor de tus besos,
esa tentación de deseo, no puedo más
te tengo que dejar, esta será la última vez que te voy a besar,
tu sabor me asquea solo siento odio y pena por quien te tenga,
otra vez tu frangancia recorre cada una de mis venas 
proporcionandome esa dosis que me envenena,
te doy la última de mis caladas, te dejo, porque me matas.